30 Enero 08
Un reloj de pared es sólo un hombre
que vive las horas que le restan
con precisión absurdamente suiza.
Y aunque el alma no sabe de retrasos
intuye que hay minutos en el aire...
Soy dos. Dos personas distintas bajo una misma identidad. Una dualidad empeñada en fotografiar poesía, allí donde duerme el viento. Dos miradas. Un sólo corazón.
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